67 juegos para niños en casa (sin pantallas y por edades)
Son las cuatro de la tarde, está lloviendo, ya se acabó la tarea y alguien de menos de un metro de altura te pregunta por quinta vez «¿y ahora qué hago?». La tentación de darle el celular es enorme. Antes de rendirte, date cinco minutos con esta lista.
Aquí tienes 67 juegos para niños en casa separados por edad (de 1 a 12 años), para días de lluvia, juegos mexicanos de toda la vida y otros tranquilos para cuando necesitas un poco de paz. Ninguno usa pantallas y casi todos cuestan cero pesos.
Juegos para bebés y niños de 1 a 3 años
A esta edad el juego es explorar: tocar, meter, sacar, tirar y volver a empezar. No esperes reglas; espera repetición. Y una regla para ti: nada de piezas más chicas que un rollo de papel de baño, porque todo termina en la boca. Y ningún juego con agua sin un adulto al lado.
- La caja de los trapos. Guarda una caja de pañuelos vacía y llénala con pedazos de tela de colores. Sacarlos uno por uno es, para un bebé, mejor que cualquier juguete de plástico.
- Botella de la calma. Una botella de PET con agua, un chorrito de aceite, diamantina y unas gotas de colorante. Pega la tapa con silicón y déjalo voltearla y mirar cómo bajan los brillos.
- Tubos en la pared. Pega con cinta varios tubos de papel de baño en la pared, a la altura de sus brazos, y dale pompones o bolitas de papel para que los meta por arriba y los vea salir por abajo.
- La orquesta de la cocina. Ollas boca abajo, una cuchara de madera, un recipiente con arroz bien tapado como maraca. Pon una canción y tocan juntos. Ruidoso, sí; feliz, también.
- Rescate en el hielo. Congela juguetitos de plástico grandes en un refractario con agua. Al día siguiente, con agua tibia y una cuchara, hay que rescatarlos. Mejor en la tina o en el patio.
- ¿Debajo de cuál está? Esconde un peluche bajo uno de tres trapos o cojines y pregúntale dónde quedó. Cuando lo domine, cambia los cojines de lugar enfrente de él.
- Túnel de cajas. Abre dos o tres cajas de cartón por ambos lados, únelas con cinta y tienes un túnel para gatear. Ponte del otro lado y recíbelo con aplausos.
- Clasifica los calcetines. Saca los calcetines limpios y pídele que junte los rojos, luego los blancos. Aprende colores y de paso te ayuda con la ropa.
- Trasvasar agua. En la tina o en una charola, dale dos vasos, una taza medidora y un embudo para pasar agua de un lado a otro. Media hora de concentración garantizada (y una toalla a la mano).
Juegos para niños de 3 a 5 años
Ya entienden reglas sencillas, les encanta moverse y todavía creen que todo es posible. Juegos cortos, con mucho cuerpo y mucha imaginación.
- El piso es lava. Pon cojines, toallas y almohadas en el suelo como islas. Cuando gritas «¡el piso es lava!», todos tienen que estar arriba de algo antes de que cuentes cinco.
- Caminos de cinta. Con cinta de pintor haz en el piso una línea recta, una en zigzag y una en espiral. Caminan encima como equilibristas, luego de puntitas, luego para atrás.
- Boliche de botellas. Seis o diez botellas de PET con un poco de agua o arena para que no se caigan solas, y una pelota. Que ellos mismos las vuelvan a parar.
- La bolsa misteriosa. Mete en una bolsa de tela objetos de la casa: una cuchara, un limón, un peine, una pinza. Con los ojos cerrados meten la mano y adivinan qué es solo tocándolo.
- Zoológico en movimiento. Dices un animal y todos se mueven como él: cangrejo de lado, rana saltando, oso en cuatro patas, flamingo en un pie, víbora arrastrándose.
- Semáforo. Verde, corren por el pasillo; amarillo, caminan despacito; rojo, se congelan. Agrega «azul» para brincar y «morado» para bailar.
- Memorama casero. Corta cuadros de cartulina y dibuja pares sencillos: un sol, una casa, un perro. Con seis pares basta para empezar.
- Básquet de calcetines. Haz bolas con los calcetines y ponles una cubeta o el cesto de la ropa. Cada vez que encestan, dan un paso hacia atrás.
- Spa de muñecos. Una tina con agua y jabón, un cepillo de dientes viejo y todos los muñecos de plástico que necesiten un baño. Luego se secan al sol.
- Sombras en la pared. Apaga la luz, prende una lámpara y hagan animales con las manos: perro, pájaro, conejo. Después que ellos inventen uno nuevo y tú adivinas.
- El cocinero manda. Con trastes de plástico y bolitas de papel, ellos «cocinan» y tú pides platillos absurdos: sopa de arcoíris, tacos de nube. Ellos deciden qué ingredientes lleva.
Juegos para niños de 6 a 9 años
Aquí ya hay competencia, puntos y ganas de ganarle a papá. Lo bueno: también aguantan juegos más largos y pueden armar casi todo ellos solos.
- Láser de espías. Cruza estambre de pared a pared en el pasillo, pegado con cinta, a distintas alturas. Hay que atravesarlo sin tocar ningún hilo. Si lo tocas, «suena la alarma» y empiezas de nuevo.
- Carrera de la cuchara. Un limón o un huevo cocido en una cuchara sostenida con la boca o con la mano. Recorrido de la sala a la cocina y de regreso sin que se caiga.
- Minigolf de sala. Vasos acostados como hoyos, libros como paredes, una escoba como palo y una pelota de esponja. Arma nueve hoyos por toda la casa y lleva tarjeta de golpes.
- Fútbol de soplido. En la mesa, dos porterías de cartón y una bolita de papel o un pompón. Cada jugador sopla con un popote para meter gol. Gana quien llegue a cinco.
- El juego de Kim. Pon quince objetos en una charola, déjalos verlos un minuto y tápala. Quitas uno sin que vean y tienen que decir cuál falta. Después, que escriban todos los que recuerden.
- ¿Qué cambió? El niño sale del cuarto y tú mueves cinco cosas: un cojín volteado, un libro en otro lugar, un zapato en la mesa. Al regresar, tiene que encontrarlas todas.
- Aros en las botellas. Recorta el centro de platos de cartón para hacer aros y lánzalos a botellas paradas en el piso. Cada botella vale distinto según qué tan lejos esté.
- Catapulta de abatelenguas. Amarra con ligas unos abatelenguas y una tapa de botella como cuchara. Lanza bolitas de papel a un vaso. Gana quien atine más en diez tiros.
- Dominó en cadena. Con fichas de dominó, libros parados o cajas de cereal, construyan una fila larguísima por toda la sala. Lo mejor es el momento de tirar la primera.
- Circuito de obstáculos. Brincar tres cojines, pasar bajo la mesa, rodar en el tapete, dar cinco vueltas a la silla y tocar la puerta. Tú cronometras; ellos intentan bajar su tiempo.
- Hockey de mesa. Una tapa de frasco como disco, dos espátulas de plástico como palos y una caja abierta en cada extremo como portería.
Juegos para niños de 10 a 12 años
A esta edad dicen que «ya están grandes para jugar», hasta que les propones un reto que de verdad los haga pensar. La clave: dales responsabilidad y algo que construir o resolver.
- Escape room casero. Esconde una caja con premio y ciérrala con un candado de números. Para sacar la combinación tienen que resolver tres pistas repartidas por la casa: un acertijo, un mensaje en clave y una suma. Saca ideas de los acertijos de lógica.
- Puente de papel. Con dos hojas y cinta, construyan un puente entre dos libros separados 20 centímetros. Gana el que aguante más monedas encima.
- Paracaídas para un muñeco. Con una bolsa de plástico, hilo y un muñequito, diseñan un paracaídas y lo sueltan desde arriba de la escalera, con un adulto. El que tarde más en caer gana.
- Mensajes en clave. Inventen un código: cada letra es la siguiente del abecedario, o un número, o un símbolo. Escríbanse recados secretos durante todo el día.
- El periódico de la casa. Una hoja doblada con noticias familiares, entrevista al perro, pronóstico del clima, sección de chistes y anuncios clasificados. Al final lo leen en voz alta.
- Programa de cocina. Eligen una receta sencilla, la preparan como si fuera programa de televisión, explicando cada paso a su «público». Las recetas fáciles sirven perfecto.
- Inventa un juego de mesa. Tablero en cartulina, dado, fichas de botones y reglas escritas. Lo difícil es que otro lo pueda jugar sin que el inventor explique nada.
- La oca de la familia. Dibujen un camino de 40 casillas en cartulina. Algunas dicen «avanza tres», otras «cuenta un chiste», «di un trabalenguas» o «regresa al inicio». Se juega con un dado.
- Torneo de ajedrez o damas. Si no saben, es el momento de enseñarles. Una partida diaria y una tabla de posiciones pegada en el refri.
- Museo de la casa. Escogen diez objetos curiosos, les hacen una ficha con nombre, año y una historia (real o inventada) y te dan un recorrido guiado.
Juegos para días de lluvia
La lluvia es aburrida solo si te quedas viendo la ventana. Bueno, a menos que la ventana sea parte del juego.
- Carrera de gotas. Cada quien elige una gota en el vidrio de la ventana y le van echando porras. Gana la que llegue primero abajo. Absurdamente emocionante.
- ¿Qué tan lejos cayó el rayo? Cuando vean el relámpago, cuenten los segundos hasta que suene el trueno. Cada tres segundos son aproximadamente un kilómetro de distancia.
- Pluviómetro casero. Corta una botella de PET a la mitad, pon la parte de arriba boca abajo como embudo y marca centímetros con regla y plumón. Déjenla afuera y midan cuánto llovió.
- Concierto de lluvia. En círculo, todos frotan las manos (llovizna), luego truenan los dedos, luego palmadas en los muslos y al final zapatean (tormenta). Después regresan al revés hasta el silencio.
- Regata de barquitos. Hagan barcos de papel o de corcho y pónganlos a navegar en la tina. Se soplan con popote y gana el que cruce primero sin hundirse.
- Dibujos en el vaho. Con la ventana empañada por el frío, dibujan con el dedo y el otro adivina qué es antes de que se borre.
- Campamento de cuentos. Apaguen las luces, linterna en mano y cada quien cuenta una historia que empiece con «una noche de tormenta…». Nada de terror para los chiquitos.
- Tarde de juego de mesa. La lluvia es la excusa perfecta para sacar la caja de juegos. Una lotería mexicana funciona desde los 4 años y hasta con los abuelos.
Juegos mexicanos de siempre, adaptados para jugar adentro
Muchos juegos de la calle caben perfecto en la sala si les haces un pequeño ajuste. Además, es la oportunidad de que los abuelos enseñen cómo se jugaba «en sus tiempos».
- Avión con cinta. Dibuja el avión (o bebeleche) con cinta de pintor en el piso del pasillo. Se juega igual que en la banqueta, con una tapa de frasco como piedra.
- Matatena. Lanza la pelotita, recoge una ficha y atrapa la pelota antes de que bote dos veces. Luego dos fichas, luego tres. Perfecta para jugar en el piso de la cocina.
- Resorte con sillas. Si no hay suficientes niños para sostener el resorte, amárrenlo a las patas de dos sillas. Se brinca a los tobillos, a las rodillas y a la cintura.
- Canicas en el pasillo. Haz un hoyito con un vaso acostado o una caja con arcos recortados. Hay que meter la canica de un tiro. Solo para mayores de 3 años.
- Balero y yoyo. Un clásico de mercado que cuesta unos cuantos pesos. Organiza un concurso: quien logre más «ensartes» seguidos o más subidas del yoyo.
- Gallinita ciega. Con los ojos vendados, hay que atrapar a alguien y adivinar quién es solo tocándole la cara o el pelo. Mueve antes los muebles con esquinas.
- Mar y tierra. Una línea en el piso: de un lado es mar, del otro tierra. El que dirige grita «¡mar!» o «¡tierra!» y todos brincan al lado correcto. Si dice «¡mar!» dos veces seguidas, el que brinca, pierde.
- Piedra, papel o tijera con todo el cuerpo. En lugar de manos: agachado es piedra, brazos abiertos es papel, brazos cruzados es tijera. Se juega de espaldas y se voltea al contar tres.
- Chiquito, mediano, grande. El que dirige dice un tamaño y todos se hacen chiquitos, medianos o gigantes. Rápido y con trampas: dice «grande» haciéndose chiquito.
Juegos tranquilos para bajar la energía
Después de una hora de piso de lava hace falta algo calmado antes de la cena o de dormir. Estos funcionan como «enfriamiento».
- El rey del silencio. Todos callados el mayor tiempo posible. Quien habla, ríe o hace ruido le pasa la corona (de papel) al que siga callado.
- Estatuas de museo. Uno es el guardia nocturno y camina entre las «estatuas». Si ve que alguna se mueve, queda fuera.
- Dibujo a ciegas. Con los ojos cerrados dibujan una casa, un gato o a ti. Luego abren los ojos y se ríen del resultado.
- Collares de pasta. Coditos o macarrones y un estambre con la punta envuelta en cinta. Si los pintan antes con plumón, quedan de colores.
- Dibujo de cuadritos. En un cuaderno cuadriculado se pintan cuadritos para hacer figuras tipo videojuego antiguo: un corazón, un hongo, una cara. Más ideas en juegos con papel y lápiz.
- Yoga de animales. Postura de gato, de perro, de árbol, de cobra. Respiran lento en cada una y dicen qué animal sigue.
- Adivinanzas en la cama. Antes de dormir, tres adivinanzas y a apagar la luz. Un libro de adivinanzas para niños en el buró ayuda, o saca unas de nuestras adivinanzas con respuesta.
- El cuento al revés. Tú empiezas un cuento conocido, pero cambiado: «Había una vez un lobo feroz al que tres cochinitos no dejaban en paz…». Ellos te corrigen o lo siguen.
- Contar estrellas de papel. Pega estrellas recortadas en el techo del cuarto y, con la luz apagada y una linterna, cuéntenlas despacio hasta que alguien se quede dormido.
¿Sigues aburrido? Deja que el botón decida por ti.
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¿Qué juegos puedo hacer con mis hijos en casa sin gastar?
El piso es lava, el boliche de botellas, el juego de Kim, el láser de espías con estambre o la carrera de gotas en la ventana solo usan cosas que ya tienes en casa: cojines, botellas de PET, cinta y estambre.
¿Cómo entretener a un niño en un día de lluvia sin pantallas?
Convierte la lluvia en el juego: midan cuánto llovió con un pluviómetro de botella, hagan un concierto de lluvia con las manos o una regata de barquitos de papel en la tina. Si se cansan, saca un juego de mesa.
¿Qué juegos son buenos para niños de 3 años?
Juegos cortos y de movimiento: caminos de cinta en el piso, zoológico en movimiento, básquet de calcetines, sombras con lámpara y la bolsa misteriosa. Evita piezas pequeñas que puedan meterse a la boca.