100 adivinanzas con respuesta para todas las edades
Las adivinanzas son el juego más viejo y más barato del mundo: no necesitas nada más que tu cabeza y alguien a quien retar. Aquí tienes 100 adivinanzas con respuesta, desde las clásicas que te enseñaron tus abuelos hasta acertijos de lógica que ponen a sudar a los adultos.
Cada una trae la respuesta justo al final. El truco para jugar es taparla con el dedo (o leérsela a alguien más) y darle unos segundos antes de revelar. Si le atinan a la primera, sube el nivel a la sección de difíciles.
Adivinanzas fáciles
Las clásicas de toda la vida. Muchas tienen la respuesta escondida en el mismo texto, así que fíjate bien en las palabras.
- Oro parece, plata no es; quien no lo adivine, bien tonto es. Respuesta: El plátano.
- Agua pasa por mi casa, cate de mi corazón; el que no me lo adivine es un burro cabezón. Respuesta: El aguacate.
- Tiene dientes y no come, tiene barbas y no es hombre. Respuesta: El ajo.
- Lana sube, lana baja. Respuesta: La navaja.
- Una vieja con un diente que llama a toda la gente. Respuesta: La campana.
- Tengo agujas y no sé coser, tengo números y no sé leer. Respuesta: El reloj.
- Vuela sin alas, silba sin boca, empuja sin manos y nadie lo ve. Respuesta: El viento.
- Mientras más grande, menos se ve. Respuesta: La oscuridad.
- Te la digo y no me entiendes, te la repito y no me comprendes. Respuesta: La tela.
- Redondo, redondo, barril sin fondo. Respuesta: El anillo.
- Sube llena y baja vacía; si no se apura, la sopa se enfría. Respuesta: La cuchara.
- Tengo hojas y no soy árbol, tengo lomo y no soy caballo. Respuesta: El libro.
- Salgo de la sala, voy a la cocina, meneando la cola como una gallina. Respuesta: La escoba.
- Todos me pisan, pero yo no piso a nadie; todos preguntan por mí y yo no pregunto por nadie. Respuesta: La calle.
- Una cajita chiquita, blanca como la cal, todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar. Respuesta: El huevo.
- Cien amigos tengo, todos en una tabla; si yo no los toco, ellos no me hablan. Respuesta: El piano.
- En la mesa me ponen, me cortan y me reparten, pero nunca me comen. Respuesta: La baraja.
- Tiene cuello y no tiene cabeza, tiene brazos y no tiene manos. Respuesta: La camisa.
- Tiene patas y no camina, tiene cabecera y no piensa. Respuesta: La cama.
Adivinanzas para niños
Sobre cosas que los niños ven todos los días: su cuerpo, la escuela y sus juguetes. Perfectas para el salón de clases o para entretenerlos en la sala de espera del doctor.
- Una señorita muy aseñorada, que siempre está en casa y siempre está mojada. Respuesta: La lengua.
- Treinta y dos sillitas blancas en un viejo comedor, y una vieja parlanchina que las pisa sin temor. Respuesta: Los dientes y la lengua.
- Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar. Respuesta: Los labios.
- Dos niñas asomaditas, cada una en su ventana; lo ven y lo cuentan todo sin decir una palabra. Respuesta: Los ojos.
- Uno larguito, dos más bajitos, uno chico y flaquito, y otro gordito. Respuesta: Los dedos.
- Soy redondo, bonito y saltarín; si me pateas, me voy hasta el fin. Respuesta: El balón.
- Tengo cuatro patas y no puedo caminar; tengo respaldo y no me sé recargar. Respuesta: La silla.
- Me pongo blanco cuando me lavas y negro cuando me escribes. Respuesta: El pizarrón.
- Cuando hace frío me pongo encima, y cuando hace calor me guardas en el ropero. Respuesta: El suéter.
- Tengo dientes pero no muerdo; en tu cabello siempre me pierdo. Respuesta: El peine.
- Si me llenas de agua me voy al cielo; si me picas, exploto en el suelo. Respuesta: El globo.
- Tengo alas pero no soy pájaro; me pongo en tu ventana con hilo largo y cola de papel. Respuesta: El papalote.
- Paso el día en tu mochila y te ayudo a escribir; si me afilas, me hago chiquito. Respuesta: El lápiz.
- Brillo en el cielo de noche y de día no me ves; cambio de forma, pero soy la misma. Respuesta: La luna.
Adivinanzas de animales
Del murciélago a la ballena, y hasta nuestro querido ajolote. A los más pequeños les encanta hacer el sonido del animal cuando adivinan.
- Tiene ojos de gato y no es gato, orejas de gato y no es gato, patas de gato y no es gato, cola de gato y no es gato. Respuesta: La gata.
- Lleva su casa a cuestas, camina sin tener patas, y va dejando su huella con un hilito de plata. Respuesta: El caracol.
- Vuelo de noche, duermo de día, y nunca verás plumas en el ala mía. Respuesta: El murciélago.
- Salta y salta, y la colita le falta. Respuesta: La rana.
- En alto vive, en alto mora, en alto teje la tejedora. Respuesta: La araña.
- Es la reina de los mares, su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre dicen que va llena. Respuesta: La ballena.
- Tengo plumas de colores, hablo pero no pienso, y repito lo que me dicen. Respuesta: El perico.
- Soy blanco y negro, no soy cebra; vivo en el frío, nado como pez, y aunque soy ave, volar no sé. Respuesta: El pingüino.
- Cuello largo, patas largas y manchas en la piel; las hojas más altas son mi pastel. Respuesta: La jirafa.
- Soy gris y muy grande, mis orejas son abanicos y mi nariz es una manguera. Respuesta: El elefante.
- Tengo cresta y no soy rey, canto al amanecer y despierto a todo el rancho. Respuesta: El gallo.
- Pequeño, gris y de cola larga; si veo al gato, salgo corriendo y si veo el queso, me quedo. Respuesta: El ratón.
- Cuando nace es oruga y se esconde en su capullo; cuando sale, tiene alas de colores y vuela con orgullo. Respuesta: La mariposa.
- Fabrico algo dulce sin cocina ni estufa, y si me molestas, te pico. Respuesta: La abeja.
- Soy un pez muy raro: tengo cabeza de caballo y el papá es quien carga a los bebés. Respuesta: El caballito de mar.
- Vivo en Xochimilco, sonrío siempre y si pierdo una pata, me vuelve a salir. Respuesta: El ajolote.
Adivinanzas de frutas y verduras
Con sabor muy mexicano: aguacate, nopal, limón y chocolate. Prueba a jugarlas en el mercado o mientras cocinan juntos.
- Blanco por dentro, verde por fuera; si quieres que te lo diga, espera. Respuesta: La pera.
- Tiene corona y no es rey, tiene escamas y no es pez. Respuesta: La piña.
- Tiene ojos y no ve, tiene agua y no la bebe, tiene carne y no la come, tiene barba y no es hombre. Respuesta: El coco.
- Fui al mercado, compré de ellas, llegué a mi casa y lloré con ellas. Respuesta: La cebolla.
- En el campo me crie, atada entre verdes lazos, y aquel que llora por mí me está partiendo en pedazos. Respuesta: La cebolla.
- Soy redonda como el mundo; al final me despedazan, me reducen a pellejo y todo el jugo me sacan. Respuesta: La naranja.
- Choco con una piedra, late mi corazón; si no lo adivinas, eres un cabezón. Respuesta: El chocolate.
- Tengo semillitas por fuera, soy roja y llevo una coronita verde. Respuesta: La fresa.
- Verde por fuera, roja por dentro y con semillitas negras; en verano soy la reina del agua fresca. Respuesta: La sandía.
- Soy verde, chiquito y ácido; sin mí, los tacos y los esquites no saben igual. Respuesta: El limón.
- Verde y con espinas, en la bandera me encuentras; me comen en ensalada y doy tunas de regalo. Respuesta: El nopal.
- Soy amarillo por fuera y blanco por dentro; me pelas como un regalo y los changos me quieren de premio. Respuesta: El plátano.
- Rojo es mi color, me echan en la salsa, y aunque me crean verdura, en realidad soy fruta. Respuesta: El jitomate.
- Tengo un hueso grande y la piel arrugada; si me machacas con limón y sal, me vuelvo guacamolada. Respuesta: El aguacate.
Adivinanzas difíciles
Aquí la cosa se pone seria. No hablan de objetos tan obvios y hay que pensar de forma un poco más abstracta.
- ¿Qué es lo que mientras más seca, más mojada está? Respuesta: La toalla.
- Si me nombras, desaparezco. Respuesta: El silencio.
- Tengo ciudades pero no casas, montañas pero no árboles y agua pero no peces. Respuesta: Un mapa.
- Me puedes atrapar, pero no me puedes lanzar. Respuesta: Un resfriado.
- ¿Qué se rompe sin que nadie lo toque? Respuesta: Una promesa.
- Tengo teclas pero no abro ninguna puerta. Respuesta: El teclado.
- Sube y baja, pero nunca se mueve de su lugar. Respuesta: La escalera.
- ¿Qué es lo que va hacia arriba y nunca baja? Respuesta: La edad.
- Tengo cabeza y cola, pero no tengo cuerpo. Respuesta: Una moneda.
- Pasa por el fuego y no se quema, pasa por el agua y no se moja. Respuesta: La sombra.
- Me ves en el agua pero nunca me mojo. Respuesta: El reflejo.
- Siempre está delante de ti, pero nunca lo puedes ver. Respuesta: El futuro.
- Cuanto más le quitas, más grande se hace. Respuesta: Un hoyo.
- ¿Qué tiene que romperse antes de poder usarse? Respuesta: Un huevo.
- Tengo un ojo y no veo; si me enhebras, te ayudo a coser. Respuesta: La aguja.
- Lo puedes oír pero nunca ver, y solo habla cuando tú le hablas. Respuesta: El eco.
- Vuela sin alas y llora sin ojos. Respuesta: La nube.
Acertijos de lógica
Más que adivinanzas, son trampas para el cerebro. La respuesta casi siempre es más sencilla de lo que parece; el reto es no complicarse.
- El papá de María tiene cinco hijas: Lala, Lele, Lili, Lolo y… ¿cómo se llama la quinta? Respuesta: María.
- ¿Cuántos meses del año tienen 28 días? Respuesta: Todos.
- Un granjero tiene 17 ovejas y se le mueren todas menos 9. ¿Cuántas le quedan? Respuesta: Nueve.
- ¿Qué pesa más, un kilo de algodón o un kilo de fierro? Respuesta: Pesan lo mismo: un kilo.
- Si en una carrera rebasas al que va en segundo lugar, ¿en qué lugar quedas? Respuesta: En segundo.
- ¿Cuántos animales de cada especie metió Moisés en el arca? Respuesta: Ninguno: el del arca fue Noé.
- Un gallo pone un huevo en la punta de un techo de dos aguas. ¿Hacia qué lado cae? Respuesta: Hacia ninguno: los gallos no ponen huevos.
- ¿Qué hay justo en medio de «París»? Respuesta: La letra «r».
- ¿Qué palabra se escribe mal en todos los diccionarios? Respuesta: La palabra «mal».
- Si un tren eléctrico va hacia el norte, ¿hacia dónde se va el humo? Respuesta: Hacia ningún lado: los trenes eléctricos no echan humo.
- Entras a un cuarto oscuro con un solo cerillo. Hay una vela, una lámpara de aceite y una chimenea. ¿Qué enciendes primero? Respuesta: El cerillo.
- Si tres gatos atrapan tres ratones en tres minutos, ¿cuántos gatos se necesitan para atrapar cien ratones en cien minutos? Respuesta: Tres gatos.
- ¿Qué número, si lo pones de cabeza, vale menos? Respuesta: El 9, porque se convierte en 6.
- Antes de que se descubriera el Everest, ¿cuál era la montaña más alta del mundo? Respuesta: El Everest: ya era la más alta, solo que nadie lo había medido.
- Dos papás y dos hijos van a pescar. Cada uno pesca un pez y en total se llevan tres. ¿Cómo es posible? Respuesta: Eran tres personas: abuelo, papá e hijo.
- Un pato va delante de dos patos, un pato va detrás de dos patos y un pato va en medio. ¿Cuántos patos son? Respuesta: Tres patos en fila.
- Un señor empuja su coche hasta un hotel y en ese momento sabe que está en bancarrota. ¿Qué pasó? Respuesta: Está jugando Monopoly.
- ¿Qué puedes tener en tu mano izquierda pero nunca en tu mano derecha? Respuesta: Tu codo derecho.
- Es hijo de tus papás, pero no es tu hermano ni tu hermana. ¿Quién es? Respuesta: Tú.
- Si me tienes, quieres compartirme; si me compartes, ya no me tienes. ¿Qué soy? Respuesta: Un secreto.
Cómo jugar con adivinanzas en grupo
Leer adivinanzas solo está bien, pero en grupo se vuelven un juego completo. Algunas formas de jugar:
- Por equipos: divídanse en dos equipos, cada uno lee una adivinanza al otro y gana un punto si la resuelven en menos de 30 segundos.
- Con pistas: si nadie le atina, da una pista por turno (la primera letra, el número de letras, dónde se encuentra). Cada pista resta un punto.
- Inventa la tuya: después de varias rondas, cada jugador escribe su propia adivinanza en un papel. Es un gran ejercicio para niños y se vuelve uno de nuestros juegos con papel y lápiz favoritos.
- Relevos de lógica: con los acertijos, el primero en contestar bien escoge quién responde la siguiente.
Si te quedaste con ganas de más, sigue con los trabalenguas o con los chistes cortos, y si te gustan los retos de palabras, juega la palabra del día. Para los niños que se vuelven fanáticos, un libro de adivinanzas para niños es un regalo sencillo que da horas de juego.
¿Sigues aburrido? Deja que el botón decida por ti.
🎲 Dame algo que hacerPreguntas frecuentes
¿Cuál es la adivinanza más difícil?
Las de lógica suelen ser las más difíciles, como «¿Qué puedes tener en tu mano izquierda pero nunca en tu mano derecha?». La respuesta es tu codo derecho.
¿Qué adivinanzas fáciles hay para niños?
Las de partes del cuerpo y animales son ideales, como «Salta y salta, y la colita le falta», cuya respuesta es la rana.
¿Qué es una adivinanza?
Es un juego de palabras en forma de pregunta o verso que describe algo de manera indirecta para que otra persona descubra de qué se trata.
¿Para qué sirven las adivinanzas?
Ayudan a los niños a ampliar su vocabulario, a pensar con lógica y a entender el doble sentido de las palabras, además de ser un juego divertido para cualquier edad.
¿Cuál es la adivinanza del aguacate?
«Agua pasa por mi casa, cate de mi corazón; el que no me lo adivine es un burro cabezón». La respuesta está escondida en «agua» y «cate».